viernes, 16 de octubre de 2009

Ondas Mejor Presentador Jorge Javier Vázquez



Lo más correcto para este blog de alguien que estudia Periodismo, sería escribir la noticia sobre los premiados con el Ondas 09 de manera objetiva, correcta, breve... citando el nombre de los profesionales, los programas etc y ya.

Pero hoy me voy a tomar una licencia y puede que esto suponga un giro del blog para siempre. Y sinceramente porque el resto de premiados hoy me dan igual. Aunque claro que les sigo.

Quizás el galardonado con el premio al Mejor Presentador no sea el mejor profesional, entendiendo profesional como aquello que nos enseñan en la carrera de "no todo vale", "difamar no es informar", "la televisión es un instrumento al servicio de la información, la formación y el entretenimiento, no sólo espectáculo y telebasura"; pero sin duda es una persona que sabe conectar con un público.

Un día me enseñaron la diferencia entre periodista, presentador y comunicador. Tras aquella charla, quedó grabada en mi mente que lo más importante era ser ésto último, aunque no siempre fuese lo más respetado. Porque no sirve de nada dar una noticia y ser correcto al hacerlo, si no llegas a la gente o no te prestan atención.

Y Jorge Javier Vázquez es eso, un buen comunicador. No lo digo yo, sino que a los hechos me remito. Hasta ahora no había tenido el reconocimiento de la profesión por su labor de presentador, pero sí el del público como comunicador.

Cuando los críticos más se cebaban con él, con y sin razón, él trabajaba más que nunca. Por la mañana en Día a Día, por las tardes en el ya mítico Aquí hay tomate y por las noches en el Debate de GH o La Noria. Y la historia se repite durante esta temporada con Sálvame Diario y Sálvame Deluxe.

Quizás no tenga la carrera de María Teresa Campos, ni los negocios de Ana Rosa Quintana, y ni mucho menos la "buena fama" de Matias Prats. Pero tiene algo mucho más importante. El cariño sincero de un público que olvida sus penas frente al televisor y que no entiende de críticas ni valoraciones.

Yo siempre que me pregunto dónde llegaré en esta profesión tan difícil y tan de subidas y bajadas, me fijo en una persona que no tiene un físico agraciado y rompe con aquel mito de "en la tele sólo sale gente guapa". Que le han dado por todos los lados por conducir programas que a veces rozan la inmoralidad y que lapidan a determinados personajes para el divertimento cual circo romano, de su público. Y que con su inteligencia y sentido del humor ha conseguido revertir o darle la vuelta a todo lo que tenía en contra, y triunfar.

Jorge tiene eso con lo que sólo muy pocas personas nacen. Y es que hagan lo que hagan, les perdonas porque son ellos. Da igual que sea algo horrible como intentar aplastar a Karmele en un armario de ropa, o ese acoso a Isabel Pantoja porque da audiencia...
Y no es que quiera hacer lo mismo, pero sí conseguir ayudar a los demás a olvidar sus penas, cosa que sólo el fútbol, el cine y la música consiguen.

Seguro que algunos me diréis que Sálvame, ya no hablo del Tomate, es un programa basura que no forma. Pero haciendo un análisis objetivo, lo asimilo a aquello que nos hacían de pequeños. Sí, un test de inteligencia.
Hace unos años sólo se le daba importancia a la capacidad lógica, numérica y espacial. Aquello que conformaba el coeficiente intelectual. Pero desde hace ya algún tiempo, se ha demostrado que existen más tipos de inteligencias como la emocional, la cinemática... que son en ocasiones más importantes para el día a día de las personas.

Y yo creo que Sálvame es en ocasiones, a parte de un patio de vecinas como ellos dicen, una terapia en grupo en la que participa todo el país y expía sus culpas. Sobre todo cuando los colaboradores se tiran los puñales y lavan sus trapos sucios, acabando tan amigos tras haberse llamado de todo, con sollozos, cantes de "el cordón de mi corpiño" y bailes de politonos.

Se dice desde siempre que cada programa cumple su función. Los telediarios informan, los de servicio público forman y los de variedades entretienen. Y por eso pienso que alguno de éstos últimos, los más criticados, siempre tienen esas audiencias millonarias, porque son sesiones de psicólogo que nos ahorramos.

Por eso yo no le daría a Jorge Javier Vázquez el premio al Mejor Presentador, se lo daría al Mejor Terapeuta de la temporada.

¡Felicidades Jorge!

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